domingo, 11 de enero de 2015



Es ahora a punto de empezar la primera semana completa de rutina de 2015 el mejor momento para recordar aquellos propósitos que nos pusimos hace ya 11 días. 
Yo no me he puesto muchos pero mis propósitos de este año son cosas que llevo pensando y madurando durante mucho tiempo y que gracias al impulso de un nuevo año que comienza he decidido llevar a cabo con más fuerza. Estos son mis 7 propósitos para el 2015:



1. Aceptar mi vida tal y como es: He sido mi cobarde, si, si lo he sido. Aquello con lo que no estaba satisfecha lo he calificado de error. Pero estos no fueron tales, fueron tropiezos, piedras y piedrecitas que a veces no supusierón nada más que un leve roce en mi pie pero que en otros casos han hecho que me desvíe de mi camino. ¿Y qué? Si la vida es un viaje con un final marcado e inevitable ¿Cómo no mirar hacía los lados para sortear los obstáculos. Nuestras metas, sueños y planes son solo eso y aunque luchemos por conseguirlo son todas las trabas que nos encontramos las que dan emoción y validez al esperado trofeo. ¿Com he podido llamarlo errores? No, el erró hubiera sido no intentarlo, no arriesgarse.



2. Hacer aquello que me haga feliz sin importar que diga la gente: He aprendido que la mayoría de la gente (con gente me refiero a la masa no aquellas personas a las que quieres y te quieren) suele pensar aquello que más le conviene y siendo igual a mi lo que más me conviene es no pensar en la gente. Me he dado cuenta que no hay que avergonzarse de aquello que soy y que hay que defender con uñas y dientes lo que quiero ser por mi pero también por mis hijos para que ellas más adelante puedan hacer lo mismo. 




3. Voy a perdonarme a mí misma. Voy a intentar relajarme y perdonarme cuando no llego a todo o cuando algo lo hago bien porque así podré también perdonar mejor a los demás. Perdonarse, delegar te hace ser más flexible y paciente. 


4. Recordar. Voy a tomarme tiempo para llorar aquellos que se han ido y los que añoro. Porque se lo merecen y porque me hace sonreír cuando los recuerdo. 


5. Bailar. Me he planteado salir a bailar, salir con mis amigas y divertirnos como hacíamos hace tiempo. No se trata de mover un poco los pies y la cabeza,  sino bailar como una loca. Saldré con aquellas que personas a las que quiero y me hacen sentir bien y no me juzgan y no por compromiso o costumbre. 

6. Cambiar la alimentación. No es una frivolidad ni se trata de algo estético, somos lo que comemos, el alimento son los ladrillos que construyen y mantienen nuestro cuerpo. En esta sociedad de consumo donde los alimentos están envasados, procesados, manipulados genéticamente y llenos de toxinas nuestro cuerpo se resiente tanto en enfermedades y bajadas de energía como en depresiones y ansiedad. Voy a seguir leyendo e informando e ir cambiando poco a poco nuestro estilo de vida para mi y mi familia. Recomiendo leer El método Clean donde explica todo esto y como combatirlo.


7. Tiempo para ellos. Me prometo jugar, sonreír y llorar con mis mayores tesoros aquellos a los que di la vida y ahora me la dan ellos a mi. 










Pantalones: de pull and bear
Sombrero: Zara
Jersey verde: Zara Kids
Jersey negro: Suite Blanco
Botas: Ugg
Bolso: Louis Vuitton

Leo:
 Pantalones: Armani kids
Chaqueta azul: Gocco

Selene: 
Jersey y leggins: Zara (old)


 FELIZ 2015.
Gracias por los comentarios son perlitas para mi.


jueves, 8 de enero de 2015

La última noche del 2014 en Melia Villa Aitana.


Como cada uno de Enero el nuevo año acudió puntal a su cita 


Entre el mar de Benidorm  y las montañas del pueblo alicantino de Finestrat se encuentra este maravilloso complejo hotelero donde decidimos celebrar nuestra última noche del año 2014. Hacía tiempo que no podíamos celebrar bien la nochevieja, una noche que siempre ha sido de mis preferidas y este año decidimos darnos un homenaje y comenzar bien el año volviendo al hotel donde mi marido y yo pasamos nuestra primera noche de casados, nunca se me olvidará la habitación: Son de mar.

Su decoración imita a la del típico pueblo mediterráneo con una plaza con iglesia y edificios bajos que figuran casas costeras donde se encuentran las habitaciones. El complejo está divido en dos partes una familiar, con grandes piscinas y restaurantes de 4 estrellas, y una zona Level de 5 estrellas donde relajarse y disfrutar del silencio y la tranquilidad.

Nosotros decidimos disfrutar del hotel así que ese mismo 31 por la mañana decidimos darnos un lujo y pasamos unas relajantes horas en el spa, disfrutando de unos maravillosos tratamientos. Un spa que nada se parece a esos típicos locales oscuros sino lleno de cristaleras que daban al exterior y llenaban todo el espacio de luz. Realmente un lugar para desconcertar y relajarse.

Después de comer en uno de sus maravillosos restaurantes y descansar un poco en la habitación comenzamos a prepararnos para la gran noche. Siempre ha sido una noche especial para mi, tiene algo de mágica, de renovación con la terminación de un nuevo año comienza la oportunidad de cambiar aquello con lo que no estamos satisfechos, con lo que no somos felices. Por eso nos ponemos propósitos porque durante ese tiempo encontramos la energía para hacerlo y somos nosotros los que podemos mantener esa energía.

Para la ocasión elegí un vestido de Naf Naf con el que me sentía campanilla, nunca me había puesto un vestido de tul y tenía muchas ganas, este me resulto perfecto además de cómodo. Lo combine con una sandalias antiguas doradas de Zara y un bolso de mano negro de Michael Kors.

La cena fue espectacular, en un precioso salón. La verdad una noche de ensueño o coincidiendo con mi vestido, de cuento de hadas.