martes, 25 de agosto de 2015

El azul Majorelle


Buenos días!
Hoy os traigo una fotos que realizamos en El Jardín Majorelle de Marrakech. Es tan espectacular que merecía un post aparte.
En mitad de la zona nueva de esta ciudad se encuentra este oasis de naturaleza exótica y color. Jaques Majorelle un pintor de Lorena enamorado de Marrakech decidió en las décadas de 1920- 30 construir esta casa modernistas en medio de un jardín de plantas exóticas. Después de su muerte la villa y el jardín quedaron abandonados pero cuando se iba a convertir en un hotel Yves Saint Laurent y Pierre Bergé lo compraron y restauraron. Ahora pertenece a la fundación Pierre Bergé- Yves Saint Laurent.

Es una explosión de color. La combinación de colores en la casa es extraordinaria ¿Quién diría que el azul (conocido como azul Majorelle, por se único) podía combinar también con el amarillo, el verde agua, el tierra y el beige? toda una inspiración.
Es un jardín en el que se respira paz y estilo a parte iguales. Sin duda un sitio imprescindible en cualquier visita a Marrakech.

Respecto a mi outfit no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar pero parece que acerté de pleno con los colores, elegí una falda azul de Buylevard (ahora a un precio espectacular) que ya me pongo por encima de la barriguita, una camiseta básica de Zara, mi bolso azul de Michael Kors y una preciosa banda de Mariquilla Craze las gafas de sol son también de Michael Kors.
Feliz semana!













miércoles, 19 de agosto de 2015

Marrakech

Los viajes son caminos que no llegan a ninguna parte y sin embargo son senderos por los que hay que internarse y perderse para volver a encontrar algo: encontrar un libro, un gesto, un objeto perdido, encontrar tal vez un método, con suerte encontrar lo nuevo, lo que siempre ha estado ahí.
Kasel no invita a la lógica. E. Vila- Matas


Hacía tiempo que tenía ganas de visitar el país vecino que veía desde Tarifa cuando pasaba allí parte de mis vacaciones. Entonces salió El tiempo entre costuras en la televisión y ya sabemos como nos afecta la tele...
Este año había planeado un viaje maravilloso con unas amigas pero me eche atrás debido a mi embarazo, sin embargo cuatro días en un destino tan exótico a dos horas de avión ¿por qué no? de Marruecos elegimos Marrakech.
Desde que aterrizas todo es diferente, sabes que estas en otro país, en otra cultura. Los olores te envuelven y solo puedes pensar en tajin o cuscús, que maravilla de gastronomía.
Las calles son austeras pero en el interior de esas fachadas humildes y envejecidas puedes descubrir auténticos palacios. Las plazas están llenas de gente, de movimiento, de vitalidad.
El zoco es el alma de la ciudad lleno de colores, turistas y residentes. Las baratijas se mezclan con auténticos tesoros por los que tendrás que regatear duro.
No es fácil que dos chicas paseen solas por la calle sin que sean molestadas pero en la mayoría de los casos basta con ignorar lo que pretenden ser piropos. Es una ciudad segura y que respeta al turista.

Para vivir la esencia de Marrekech es necesario alejarse de los grandes complejos hoteleros de lujo y buscar un coqueto Riad dentro de la medina. No os arrepentiréis son mansiones restauradas que conservan todo su encanto, su arquitectura originaria, a veces incluso los alicatados, las vajillas...

En un par de días puedes ver todos los monumentos importantes de la ciudad, pero lo mejor es perderse por ella, observar su movimiento, su despertar que suele ocurrir cuando se pone el sol, llenar la retina del verde agua de sus azulejos y el rojo de sus fachadas. Y sobre todo descubrir los restaurantes que la ciudad ofrece, imposible equivocarse, verdaderas joyas escondidas en estrechas callejas, probar sus sabores, comer pastela todos los días... Uno de los mayores placeres de Marrakech.
E intentado hacer una selección de fotos pero creo que aún así me han quedado muchas!! Espero que os guste tanto como a mi.


Riad Palais Sebban






























lunes, 10 de agosto de 2015

La vida en rosa




Hace unas semanas (en la eco de las 20 semanas) supimos que el bebé que esperábamos era una niña, nos hacía especial ilusión que fuera niña aunque como se suele decir lo importante es que viniera bien. Pero después de Leo y ya perdido de vista los lacitos y el rosa porque Selene ya ha pasado los 7 años y poquito quiere ya de eso, fue una gran noticia para nosotros. 
Mi marido me sorprendió por la tarde con este bonito "ramo" de globos  y me pareció fantástico inmortalizar el momento en uno de los sitios mas "rosas" de Madrid: el Rosal de  Pintor Rosales. 
Quedaron unas fotos preciosas para el álbum del bebé y un precioso recuerdo para nosotros. Espero que os guste. 
Llevo un precioso vestido premamá mint de Mitmatmama